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Descripción
Viajar en el tiempo se hace recorriendo espacios y territorios con identidad. Cada región tiene sus propias características que le confieren esa identidad. Es este conjunto de elementos, naturales o humanizados, lo que hace que la gente se sienta orgullosa de su "tierra". Fue hace unos 50 años, en el lugar de Ponte, entre las parroquias de Louredo y Fornelos, cuando aparecieron los primeros vestigios de lo que entonces se llamaba una "fábrica con chimenea". Este recuerdo se mantuvo en la tradición oral hasta que, unos 30 años después, el Padre Manuel Tuna lo recuperó e inició un proceso de estudio y puesta en valor de este monumento. Así, en 1980, junto con Armando Coelho da Silva y António Baptista Lopes, Manuel Tuna desarrolló trabajos arqueológicos que permitieron descubrir lo que quedaba de un horno romano. Durante la excavación arqueológica se recogieron algunas piezas que hicieron hipotetizar a los autores del trabajo que se trataba de un horno que servía para cocer cerámica de construcción: tejas y ladrillos. Así, al visitar este monumento de dos mil años de antigüedad, el público tiene que imaginar un escenario de personas trabajando en un horno en el que se cocerían tejas y ladrillos sobre la parrilla. Recordemos que estamos en una zona de excelentes Barreiros atestiguado por el nombre de la ciudad vecina - Barreiro. Por otro lado, no hay que olvidar que los romanos necesitaban una gran cantidad de material de construcción para sus casas, templos, balnearios, etc. La teja fue una de las muchas innovaciones tecnológicas que los romanos trajeron a la Península Ibérica. Hasta entonces, las casas estaban cubiertas de ramas y paja, menos cálidas y más húmedas. El horno cerámico de Louredo constaba de una zona de calentamiento enterrada en el suelo natural -la boca del horno servía para introducir la leña y regular el flujo de aire, un horno en forma de canal donde se encendía el fuego y una cámara de calentamiento que soportaba la parrilla y permitía una mejor distribución del calor- y una cámara de cocción -una parrilla perforada de barro cocido, sobre la que se colocaban los productos a cocer, rematada por una bóveda con chimenea para evacuar los gases y humos-.
