Torre de Moncorvo celebra, del 17 al 19 de abril, una nueva edición de su Feria Medieval. Son ya trece años de un evento que ha ido creciendo y consolidándose como una referencia en el calendario cultural del interior norte del país, y este año no será la excepción. La entrada es gratuita y la feria abre todos los días a partir de las 10:00 h.
“Aromas y Sabores” en escena El tema elegido para 2026 se centra en la alimentación y los productos de la región durante el reinado de D. Dinis. No es solo un pretexto decorativo: en la Edad Media, la comida era mucho más que sustento; era en torno a ella donde se cerraban negocios, se resolvían conflictos y se creaban lazos. Ese universo, con su belleza y su aspereza, es lo que la organización pretende llevar a las calles durante los tres días.
Por las calles del casco histórico se distribuyen 13 áreas temáticas: artes y oficios, mercaderes, tabernas, cetrería, vida militar, animación callejera, exhibiciones ecuestres y espacios infantiles, entre otros. El programa incluye además el cortejo real, investiduras de caballeros, torneos, recreaciones históricas y la tradicional misa y procesión de Santa Bárbara. Los días 17 y 18 se presenta el espectáculo “A Villa Rica de Torre de Mem Corvo: Entre o Ferro e a Horta”, producido por Bruno Lopes.
¿Por qué ir? Hay ferias medievales por todo el país, pero lo que hace única a esta es algo que no se planifica: son los propios habitantes de Torre de Moncorvo quienes se visten de época y abren sus negocios como si el siglo XIII nunca hubiera terminado. No es una actuación importada, es la comunidad haciendo suya una tradición construida durante más de una década.
A esto se suma el escenario. El casco histórico, con sus calles de piedra y esa escala humana que las ciudades perdieron hace tiempo, no necesita gran transformación para parecer medieval. La ambientación encaja de forma natural.
Para quienes tienen hijos, es un plan ideal con actividades pensadas para los más jóvenes. Para quienes viajan solos o en grupo, las tabernas y los productos locales justifican el viaje, especialmente en una edición que invita precisamente a comer y descubrir los sabores de la tierra. Además, Torre de Moncorvo está en el corazón del Duero, una región que por sí sola ofrece mucho que conocer.
